[Parte III] Honestidad en la aproximación al conflicto

Rosana Fuentes.

Con independencia del género periodístico utilizado, un ejercicio de sinceridad por parte del profesional (asumir la carencia de ciertas habilidades, fuentes u otras cuestiones) beneficiaría al lector, como se aborda en este último apartado dentro del análisis sobre las “Tendencias de las crónicas informativas”.

Las autocríticas, por ejemplo, denotan un compromiso del autor como demuestra Alma Guillermoprieto en “La llamada Sandinista” cuando recuerda que había llegado al periodismo por medio de un trabajo artesanal que le había ofrecido un amigo en Londres y que su educación multicultural (pensaba en español, pero escribía en inglés) contrarrestaba su falta de capacitación profesional. Lo demás, lo averiguaría por el camino:

Literatura permitida en Corea del Norte. Foto: Beatriz Pitarch.

Literatura permitida en Corea del Norte. Foto: Beatriz Pitarch.

Uno recuerda las cosas como cree que fueron (y, las más de las veces, como quisiera que hubieran sido) y luego las cuenta como mejor puede. La realidad, sin duda, fue mucho más enredada de lo que se puede contar en el ámbito de esta crónica (2009).

En esta línea, Felipe Restrepo tras explicar el cautiverio de Ingrid Betancourt y su salida, y que otros respondan a preguntas, relaten con detalle su cautiverio o escriban cientos de libros con explicaciones, manifiesta que nadie podrá entender nunca lo que realmente le ocurrió a esta mujer (2009).

Otro ejemplo se da cuando Hugo Chávez cuenta su vida a Gabriel García Márquez, quien confiesa que iba descubriendo una personalidad que no se correspondía con la idea de déspota que tenemos formada a través de los medios. “Era otro Chávez. ¿Cuál de los dos era el real?” (1999). Muammar el Gadafi también generó dudas a Jon Lee Anderson:

¿Dónde vivía? ¿Qué pasaba en el interior de esos edificios de títulos tan abstrusos? ¿Qué pasaba con todo el dinero del petróleo? ¿Y cómo era posible que el régimen hubiera masacrado a tantos prisioneros políticos —incluyendo a 1.200 detenidos en un solo día, en la prisión de Abu Salim, en 1996— y lo hubiera mantenido en secreto por años? Nadie sabía nada con certeza, aparentemente, en Libia. Gadafi había creado un estado de no saber y eso, también, legó (2011).

A las dudas sobre la veracidad de los testimonios se suma la censura a la que se ven sometidos los escritores. En la crónica sobre Corea del Norte, Pablo Sigismondi confiesa que jamás había vivido tanta censura, ni siquiera en Afganistán, cuando en 2002 los soldados estadounidenses velaron los rollos y tuvo que conformarme con fotografiar con la mirada y la escritura:

No me canso de recorrer con la vista toda aquella ciudad monumental, vacía. Sé que sin la interacción con la gente, estoy contemplando pequeños retazos de realidad. ¿Me ayudarán a vislumbrar lo que sucede realmente?

Jamás había visto algo semejante. Probablemente haya que remontarse cinco mil años atrás, a la época del Egipto de los faraones, para encontrar un sistema político que endiose a sus gobernantes de manera parecida (2010).

En conclusión, se puede confirmar cómo el total de las crónicas analizadas rezuman honestidad; los autores trasladan a los lectores sus dudas, su escasa capacidad profesional en momentos puntales e incluso manifiestan sus miedos. Un ejercicio muy valorado que pone de relieve lo cauto de sus acciones. Sin embargo, la insistencia en lo irreconciliable de dos posiciones o la introducción del personaje principal en situaciones conflictivas, como se analiza en los apartados previos, tienden a promocionar las tensiones en esta muestra de reporterismo internacional.  

Referencias

Anderson, Jon Lee (2011): “Rey de reyes. Los últimos días de Muammar el Gadafi”, The New Yorker, 7 de noviembre de 2011. [Consultado en julio de 2012].

Guillermoprieto, Alma (2009): “La llamada sandinista”, Gatopardo, 9 de noviembre de 2009. [Consultado en Periodismo narrativo en Latinoamérica, julio de 2012].

Sigismondi, Pablo (2010): “La burbuja por dentro”, La Voz, 10 de enero de 2010. [Consultado en julio de 2012].

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